¿Estoy viejo para volver a estudiar?

Blog creado por: Magdalena Macías

mail: magdalena.macias@maro.com.mx

 

Voy llegando a mi nueva universidad, desconozco el procedimiento del uso del estacionamiento, por lo que me acerco a un vigilante, le indico que soy de nuevo ingreso y le pregunto dónde puedo dejar mi auto; él muy amable me responde: “Claro profesora, no hay lugares asignados, puede estacionarse en cualquier sección” …no vi la necesidad de precisarle que no era yo una profesora sino una nueva alumna…de 42 años…pero, al fin y al cabo, alumna.

Trabajar 15 años en firmas internacionales y nacionales, me permitió tener claro que los servicios profesionales, por más especializados que sean, requieren ser atendidos cuidando todos los ángulos o puntos de vista y no solo la materia principal de la cual se trate. En estas firmas los profesionales de las diversas áreas aportamos nuestros conocimientos y experiencia para la prestación de un resultado final integral; si bien formar parte de estos equipos durante de 15 años me dio un sólido respaldo al momento de independizarme, dejar una firma multidisciplinaria, me dejó también, de un día para otro, sin esa red de apoyo.

Todo ello me llevó hace poco más de dos años a iniciar una maestría en derecho fiscal; entre más cosas aprendía, más me daba cuenta de todo lo que no sabía y de todos los espacios que como hoyos negros se presentaban ante mí; ahora había muchas más necesidades técnicas que subsanar de las que hasta ese momento conocía.

Fue entonces cuando de manera seria, retomé un sueño abandonado de 10 años atrás, estudiar Derecho.

No, no piensen que un día se prendió un foco en mi mente y me inscribí, la verdad es que en lo primero que pensé fue en los contras: “ir a clases”, “hacer tarea”, “de dónde iba a sacar tiempo, “las cosas que debía sacrificar”, “el dinero que representaba” y todas esas ideas que seguramente pasan por tu cabeza si es que estás o has contemplado volver a la escuela.

Volver a ser alumna de manera formal en una licenciatura ha sido por mucho de las mejores decisiones de mi vida, sin duda lo más difícil ha sido organizar mi tiempo puesto que además de las clases y las toneladas de tarea, el nivel de auto-estudio es muy grande. Compartiendo con algunos de mis compañeros y amigos que estudiamos una segunda carrera, ahora que estamos “pasaditos de los 35”, concluimos que sin el apoyo de la familia y de nuestros lugares de trabajo sería imposible llevarlo a cabo, puesto que no solo dedicamos tiempo nosotros, también se ven afectados los esposos y esposas. los hijos, los padres, los amigos, y muchas otras actividades sociales o recreativas.

Pero también concluimos que el valor más importante es que esta segunda vez no tiene que ver con las expectativas de nuestros papás, con lo que pensábamos podría ser nuestra vocación o con si “la carrera lleva matemáticas”; esta vez lo hacemos 100% por gusto, con un nivel de compromiso y disciplina que no conocíamos a los 20.  Hoy a cada clase le encontramos una aplicación evidente a la vida diaria, tanto profesional como personal; los ejemplos no son de libro, son reales y aparecen clase con clase; lo que hemos visto a lo largo de los años nos hace cada vez más sentido, surgen nuevas ideas y formas de mejorar, es de verdad apasionante.

Compartir las clases con compañeros de diferentes carreras de origen, edades, grados de experiencia e intereses, definitivamente enriquece tanto o más que la propia cátedra.

¿Que si es un reto? No te puedo mentir, definitivamente lo es. En solo seis meses hemos “perdido” a una tercera parte de los compañeros con los que iniciamos, pero no hay forma de que sepas si esto de volver al aula es para ti o no si no das el primer paso, en una de esas terminas tan feliz como yo de estrenar libros y cuadernos y desde luego de darle un nuevo impulso a tu vida profesional.

¡Que tengas éxito!

viejoparaestudiar

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¿Recién egresado, año nuevo y sin trabajo?…

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¡¡¡ Por fin acabaste la Universidad!!! Y, ¿ahora?

Si aún no trabajas y ya eres todo un “ingeniero” o “licenciado” requieres enfrentar la realidad, y seguro es muy diferente de la que esperabas, y también comprobarás algunas cosas, por ejemplo:

– Los mejores alumnos no siempre encuentran los mejores empleos

– Dominar un idioma hace la diferencia

– Nadie te preparó para hacer un Currículum o acudir a una entrevista

– Un título universitario por sí solo no te consigue empleo

¿Sigue siendo la educación una buena inversión? De acuerdo con analistas, sí. Datos de la OCDE indican que los trabajadores con estudios universitarios concluidos perciben alrededor de 55% más salario que quienes sólo terminaron la secundaria.

Sin embargo, la competencia en el mercado laboral es fuerte, y entonces ¿qué se necesita para tener éxito al terminar la universidad?

A continuación tenemos unos consejos, que si bien no crees utilizarlos, compártelos para quienes están buscando trabajo.

Evita compararte con tus amigos. ¿El compañero que menos pensabas ya tiene empleo en una súper empresa? Sabes, la experiencia profesional es diferente para cada persona, concentrarte en tu propio proceso es más productivo que estar al pendiente de los movimientos de los demás.

No dejes de aprender. Con los días notarás que requieres una visión enfocada al aprendizaje constante. Preocúpate desde ahora en adquirir habilidades adicionales que puedan ser atractivas y relevantes para tu industria.

Investiga. Internet es una excelente herramienta para la búsqueda de empleo. Las bolsas de trabajo online, las redes sociales, los medios de información y páginas corporativas de empresas son una excelente fuente de información y abren un espacio para establecer redes de contactos. Investiga sobre tu industria, la oferta laboral, lo que están buscando las empresas, etc.

Redacta un buen CV. Una hoja es suficiente para un recién egresado, puedes incluir tus prácticas profesionales y servicio social como experiencia. Enfócate en presentar un documento claro, breve y libre de faltas de ortografía.

  1. Elementos clave

Inicia tu redacción conociendo los datos indispensables que debe tener:

  • Título.
  • Datos personales.
  • Preparación académica.El currículum del recién egresado no debe ocupar más de una hoja,
  • Experiencia laboral.Tu servicio social y prácticas profesionales resultan ser importantes referencias, y es necesario que las redactes con seriedad y destaques aspectos relevantes de tu desempeño. Un consejo: habla de logros, no de tareas.
  • Cursos y Diplomados.
  • Habilidades, conocimientos e idiomas.En el cierre del CV, menciona tus habilidades y competencias relevantes para la vacante o que complementan tu preparación.

2.Diseña un buen formato

Requerirás invertir tiempo en hacer una buena presentación de tu currículum. Sé breve, y sencillo. Utiliza una tipografía formal y dale una estructura ordenada, tu información debe estar bien organizada.

3.Cuida la ortografía

Redactar un currículo sin errores ortográficos es algo que se espera de cualquier profesionista.

Postúlate a las vacantes adecuadas. Ajusta tus expectativas a lo que ofrece el mercado (especialmente si nunca has trabajado) y no pierdas tiempo aplicando por empleos para los que no estás calificado por ahora, tu principal objetivo es adquirir experiencia que te permita ir tras un mejor puesto más adelante.

Ten expectativas realistas de tu primer empleo. No te desanimes si descubres que tus actividades no son tan relevantes como pensabas. Concéntrate en hacer un excelente trabajo, aprender y establecer relaciones con profesionistas de experiencia.

Nunca acudas a una entrevista sin haberte preparado. Hay reglas básicas para prepararse en la entrevista, una de ellas es llevar el atuendo adecuado y mostrarse profesional. Toma el tiempo para prepararte; marca la diferencia.

Pon atención en tus redes sociales. Un estudio realizado por la IE Business School de Madrid encontró que 91% de los empleadores buscan información de los candidatos en internet. La fuente de información número uno son las redes sociales.

Tus redes sociales son más públicas de lo que crees y pueden impactar de manera positiva en tu búsqueda de empleo si reflejan tu personalidad, creatividad, habilidades de comunicación e intereses; o negativa si incluyen comentarios discriminatorios, violencia, contenidos relacionados con alcohol y drogas o reflejan pocas habilidades de comunicación.

Busca relaciones profesionales de valor. Ya eres parte del mercado laboral, así que requieres construir un círculo social profesional, que deberá incluir a personas clave que puedan ser de ayuda en tu carrera. Las redes sociales también son excelentes para obtener información de líderes en tu industria.

Aprovecha tu tiempo. Inicia ya tu búsqueda de empleo y tómala enserio. Los reclutadores siempre se interesan en saber qué estás haciendo. Si no encuentras el trabajo que buscas puedes ocupar tu tiempo libre en tomar un curso o realizar trabajo voluntario.

MARO tiene un taller para practicar y enseñarte alguno tips adicionales. Búscanos o contáctanos.