Violencia, valores y, ¿Qué haría el amor?

Blog creado por: Rodrigo Gómez

Vivimos tiempos con mucha violencia, donde escuchamos de personas asesinadas, secuestradas, tanto en medios de comunicación, como cercanas; y nos estamos “acostumbrando” cada vez más a verlo y escucharlo. La pregunta que viene a mi mente con todo esto es: ¿en qué momento nos hemos vuelto tan violentos como para pensar que eso es normal?, la frase sale en las conversaciones: “es normal que los asalten”, “es normal que lo hayan hecho”, “es normal ya en este país” …

¿Qué aprendimos los adultos que hoy tenemos trabajo, que tenemos familia, que estamos enfocados en otras cosas y no nos tomamos un tiempo para ver cuánto afecta a nuestros hijos esta violencia?, ¿Qué estamos dejando de ver para que cada vez nos importe menos toda la violencia que se está generando en el mundo?, ¿Cómo esperamos que nuestros hijos no estén contaminados de todo esto, y nosotros no hacemos nada por cambiarlo e incluso les compramos juegos con violencia?

La frase que seguramente hemos leído, escuchado y que puede parecer trillada: “El cambio empieza en ti”, ¿De verdad lo estas haciendo?, ¿De verdad estás cambiando?, ¿De verdad estas teniendo la consciencia para “cambiar al mundo” ?, ¿Por qué existen países que no tienen un solo policía y ésta funciona con los habitantes civiles quienes son voluntarios sólo para cuidar el orden?

Valores: ¿A cuántas personas les has sonreído hoy, sin incluir a tus hijos, esposo, familia cercana?, ¿A cuánta gente has apoyado este día siendo empático, escuchando, cediendo el asiento, dejando que cruce la calle porque es un peatón o que pase antes que tú en su auto?, ¿Cuánta gente podrá decir que eres buen vecino? Eso para mí, es cambiar. Que tus acciones generen cambios en las demás personas influye más que ser un gran empleado, un gran director o supervisor; en Física la 1ª Ley de Newton dice que: “un cuerpo no puede cambiar por sí solo su estado inicial, ya sea en reposo o en movimiento rectilíneo uniforme, a menos que se aplique una fuerza o una serie de fuerzas cuya resultante no sea nula”. Pasemos esto a la vida diaria, a la de “a deveras” y veremos que una persona no cambiará su “estado” inicial, a menos que se aplique “una fuerza” diferente a cero. ¿Alguna diferencia con la física? No cambiaremos hasta que tengamos una fuerza externa que nos haga mover, y la “fuerza” que nos ha movido hace rato es la violencia.

Ahora bien, ¿cómo le hago?… desde mi punto de vista, y ya hablado en otros textos, es “Mira lo positivo”, requieres empezar a cambiar tu manera de ver las cosas: si piensas que hoy NO quieres tener un mal día, lo tendrás; si piensas que hoy “NO quiero que salgan las cosas mal”, saldrán; pero si piensas: “hoy será un día grandioso”, “todo saldrá bien”, inicias a pensar positivo, empiezas a generar cosas positivas. Y no es sólo “pensarlo”, hace poco le decía a un amigo: si me pagaran por pensar, sería millonario. No, el cambio real se hace tomando acción (haciendo las cosas), creando resultados; los pensamientos, el positivismo, la “buena onda” no genera nada, sólo buenos deseos y ya.

Si cada día tus pensamientos son positivos, si cada día generas más alegría, más empatía, te olvidas de juicios, de ver lo negativo, y además de tener esos pensamientos, los vuelves acción (en el trabajo, en casa, con tu familia, amigos, compañeros, incluso desconocidos) tu forma de vivir cambiará. Ya no estarás viendo qué salió mal, te enfocarás en el resultado, no en el problema. Y tal vez la pregunta que llega es: ya lo intenté y caigo otra vez en el juicio, en enojarme, en no estar a gusto…la pregunta que sugiero hagas cada ocasión que no sabes cómo actuar desde un lugar positivo y que calmará esa rabia, ese disgusto es: ¿Qué haría el amor?, por ejemplo: antes de regañar de manera fuerte a tus hijos pregúntate: ¿Qué haría el amor?, antes de molestarte con tus subordinados pregúntate: ¿Qué haría el amor?; cuando amamos, las respuestas salen de manera inmediata y positiva, porque siempre basados en el amor buscaremos construir, buscaremos sumar, siempre desde el amor vamos a querer que la otra persona esté bien…aunque el diablito nos diga: regáñalo, pégale, castígalo.

Desde el amor se perdona, se avanza, se convive, se trabaja, se logra; lo contrario solo genera romper puentes, terminar relaciones, romper oportunidades de generar trabajos, abundancia, más amor.

Hoy pregúntate antes de responder con alguna molestia: ¿qué haría el amor para este caso?, seguro te sorprenderás de las respuestas que encontrarás.

 

Amor

 

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