19 de octubre, conmemoración del día mundial del cáncer de mama.

Publicado por MARO Consultoría y capacitación, S.C.

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El tema que trataremos no es fácil y si preocupante: cada año se producen 1.38 millones de nuevos casos y 458,000 muertes por cáncer de mama (IARC Globocan, 2008). Y es tan frecuente que no importa el lugar del planeta en el que se encuentren.

Los conocimientos actuales sobre las causas del cáncer de mama son insuficientes, por lo que la detección previa sigue siendo la piedra angular de la lucha contra esta enfermedad. Cuando se detecta previamente, se establece un diagnóstico adecuado y se dispone de tratamiento, las posibilidades de curación son elevadas. No así, cuando se detecta tardíamente.

La mayoría de las muertes (269,000) se producen en los países de ingresos bajos y medios, donde la mayoría de las mujeres con cáncer de mama se diagnostican en estados avanzados debido a la falta de sensibilización sobre la detección previa y los obstáculos al acceso a los servicios de salud.

¿Qué es el cáncer de mama?

Se origina cuando las células en el seno comienzan a crecer en forma descontrolada. Estas células normalmente forman un tumor que a menudo se puede observar en una radiografía o se puede palpar como una protuberancia (masa o bulto). El tumor es maligno (cáncer) si las células crecen penetrando (invadiendo) los tejidos circundantes o propagándose (metástasis) a áreas diferentes del cuerpo.

Aunque muchos tipos de cáncer de seno pueden causar una protuberancia (bulto o masa) en el seno, no todos lo hacen.

¿Cuáles son los síntomas?

Según la Asociación Americana del Cáncer, cualquiera de los siguientes cambios inusuales en la mama puede ser un indicio de cáncer de mama:

  • inflamación de la mama o parte de ella
  • irritación cutánea o formación de hoyos
  • dolor de mama
  • dolor en el pezón o inversión del pezón
  • enrojecimiento, descamación o engrosamiento del pezón o la piel de la mama
  • una secreción del pezón que no sea leche
  • un bulto en las axilas

Estos cambios pueden ser también indicios de afecciones menos graves y no cancerosas, como una infección o un quiste. Es importante que un médico revise inmediatamente cualquier cambio en las mamas.

En MARO nos importa que la información y la cultura de la prevención de este padecimiento se expanda cada día más, sin importar dónde se lea. Por ello creemos importante que más allá de pensar en que no sucederá, se tengan hábitos de prevención, que exista mayor comunicación, que se quiten tabúes y se piense en una salud mejor. Puede ser de gran ayuda acudir a un especialista no sólo de la salud, para poder sobrellevar esta etapa de mejor manera y tener claro lo que se debe hacer tanto de manera personal, como familiar y hasta social, ya sea que directamente se tenga esta situación o que algún familiar cercano la viva.

He escuchado experiencias al respecto, y sin duda, lo que duele a quien lo padece, es la falta de apoyo familiar, y también ellas han tenido miedo de expresarlo. Así que, lo mejor es perder el miedo a decirlo; seguro hay alguien que siempre brindará apoyo.


Consultas:

¿Qué es el cáncer de seno? https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-seno/acerca/que-es-el-cancer-de-seno.html

Octubre: Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama http://www.who.int/cancer/events/breast_cancer_month/es/

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“La Estafa Maestra” … no, no es el título de una película

Por: Community Manager

Seguramente, en lo que va de este mes has escuchado “La Estafa Maestra” y déjame decirte que no se trata de una producción Hollywoodense.

Es el nombre de la investigación realizada por la organización Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad y el portal de noticias Animal Político donde dan a conocer el fraude millonario del Gobierno Federal por medio de dependencias como Petróleos Mexicanos, Banobras, la SEP, FOVISSSTE, la Secretaría de Agricultura, el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos, el Registro Agrario Nacional, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la Secretaría de Economía y la Secretaría de Desarrollo Social que sólo en 2013 y 2014 firmó contratos ilegales por 7 mil 670 millones de pesos.74863_55xEl desvío de dinero se realizó por medio de un esquema que, dicho sea de paso, ha sido usado por el Gobierno Federal desde 2010 con el entonces Presidente Felipe Calderón. Otorgando los contratos a universidades públicas quienes a su vez lo dan a empresas. De las 186 empresas a las que se les dieron los más de 7 mil millones de pesos, 128 no contaban con la infraestructura legal para realizar los servicios que ofrecían o no existían.

Por si fuera poco, el dinero público robado era parte del presupuesto de la Sedesol para la compra de paquetes alimenticios de la Cruzada contra el Hambre para las zonas marginadas de 11 estados de la República. Durante la gestión de Rosario Robles en la Secretaría se firmaron 10 convenios por 2 mil 224 millones de pesos los cuales fueron triangulados con la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y la Universidad Autónoma de Estado de México y empresas fantasma.

Las universidades cobraron por concepto de “comisión” más de 200 millones para después subcontratar a 11 empresas que depositaron más de 683 millones de pesos a la empresa ESGER SA de CV sin existir de por medio algún contrato. De las 11 empresas contratadas; tres son fantasma, de acuerdo con el SAT, dos ya fueron desmantelas y de las seis restantes no hay antecedentes ante la Secretaría de Economía.

La Secretaría de Desarrollo Social se deslindó de dichas acusaciones argumentando que los contratos con las universidades son otorgados “de buena fe” sin la necesidad de exigir mayores requisitos que los marcados por la ley.

El reportaje de “La estafa Maestra” se enfoca sólo en 73 convenios de 2 mil 61 registrados en la cuenta pública entre 2013 y 2014 de 11 dependencias públicas. Esos 7 mil millones de pesos son equivalentes al 150% del presupuesto anual de una de las universidades implicadas en el fraude, la Universidad Autónoma del Estado de México.

A pesar de ser un tema “escandaloso” ¿porqué no tuvo la suficiente importancia en los medios de comunicación tradicionales? Después de los fenómenos naturales ocurridos en México, toda la atención pública se volcó sobre ellos. Sin embargo, para el Gobierno Federal fue “la campana” que los salvó de un escándalo que si bien, fue grande, pudo haber sido peor para su imagen pública ya bastante desgastada.

El tema de la corrupción ya lo habíamos abordado anteriormente, sin embargo, es algo que sucede a diario en nuestra nación y de lo cual difícilmente podremos quitarnos. Somos un país con doble moral, donde si vemos que están robando a alguien, ni nos metemos: “no nos vaya a tocar”, pero, por otro lado, nos enojamos cuando nadie nos ayuda si alguien nos está asaltando. Y mientras sigamos callando este tipo de “actividades” aunque no nos perjudique, los políticos y funcionarios que tienen ese acceso de poder seguirán aprovechándose. Ellos mismos han creado leyes para no “tocarse”, e incluso protegerse en un futuro.

 

 

 

Fuentes consultadas

Animal Político, La Estafa Maestra graduados en desaparecer dinero público, en línea, Dirección URL: https://www.animalpolitico.com/estafa-maestra/

¿Estoy viejo para volver a estudiar?

Blog creado por: Magdalena Macías

mail: magdalena.macias@maro.com.mx

 

Voy llegando a mi nueva universidad, desconozco el procedimiento del uso del estacionamiento, por lo que me acerco a un vigilante, le indico que soy de nuevo ingreso y le pregunto dónde puedo dejar mi auto; él muy amable me responde: “Claro profesora, no hay lugares asignados, puede estacionarse en cualquier sección” …no vi la necesidad de precisarle que no era yo una profesora sino una nueva alumna…de 42 años…pero, al fin y al cabo, alumna.

Trabajar 15 años en firmas internacionales y nacionales, me permitió tener claro que los servicios profesionales, por más especializados que sean, requieren ser atendidos cuidando todos los ángulos o puntos de vista y no solo la materia principal de la cual se trate. En estas firmas los profesionales de las diversas áreas aportamos nuestros conocimientos y experiencia para la prestación de un resultado final integral; si bien formar parte de estos equipos durante de 15 años me dio un sólido respaldo al momento de independizarme, dejar una firma multidisciplinaria, me dejó también, de un día para otro, sin esa red de apoyo.

Todo ello me llevó hace poco más de dos años a iniciar una maestría en derecho fiscal; entre más cosas aprendía, más me daba cuenta de todo lo que no sabía y de todos los espacios que como hoyos negros se presentaban ante mí; ahora había muchas más necesidades técnicas que subsanar de las que hasta ese momento conocía.

Fue entonces cuando de manera seria, retomé un sueño abandonado de 10 años atrás, estudiar Derecho.

No, no piensen que un día se prendió un foco en mi mente y me inscribí, la verdad es que en lo primero que pensé fue en los contras: “ir a clases”, “hacer tarea”, “de dónde iba a sacar tiempo, “las cosas que debía sacrificar”, “el dinero que representaba” y todas esas ideas que seguramente pasan por tu cabeza si es que estás o has contemplado volver a la escuela.

Volver a ser alumna de manera formal en una licenciatura ha sido por mucho de las mejores decisiones de mi vida, sin duda lo más difícil ha sido organizar mi tiempo puesto que además de las clases y las toneladas de tarea, el nivel de auto-estudio es muy grande. Compartiendo con algunos de mis compañeros y amigos que estudiamos una segunda carrera, ahora que estamos “pasaditos de los 35”, concluimos que sin el apoyo de la familia y de nuestros lugares de trabajo sería imposible llevarlo a cabo, puesto que no solo dedicamos tiempo nosotros, también se ven afectados los esposos y esposas. los hijos, los padres, los amigos, y muchas otras actividades sociales o recreativas.

Pero también concluimos que el valor más importante es que esta segunda vez no tiene que ver con las expectativas de nuestros papás, con lo que pensábamos podría ser nuestra vocación o con si “la carrera lleva matemáticas”; esta vez lo hacemos 100% por gusto, con un nivel de compromiso y disciplina que no conocíamos a los 20.  Hoy a cada clase le encontramos una aplicación evidente a la vida diaria, tanto profesional como personal; los ejemplos no son de libro, son reales y aparecen clase con clase; lo que hemos visto a lo largo de los años nos hace cada vez más sentido, surgen nuevas ideas y formas de mejorar, es de verdad apasionante.

Compartir las clases con compañeros de diferentes carreras de origen, edades, grados de experiencia e intereses, definitivamente enriquece tanto o más que la propia cátedra.

¿Que si es un reto? No te puedo mentir, definitivamente lo es. En solo seis meses hemos “perdido” a una tercera parte de los compañeros con los que iniciamos, pero no hay forma de que sepas si esto de volver al aula es para ti o no si no das el primer paso, en una de esas terminas tan feliz como yo de estrenar libros y cuadernos y desde luego de darle un nuevo impulso a tu vida profesional.

¡Que tengas éxito!

viejoparaestudiar

LAS HIJAS DE LA REVOLUCIÓN: LAS ABUELAS QUE REPOBLARON EL PAÍS DESPUÉS DE LA GUERRA ARMADA

Act. Teresita E. Ruiz Pantoja

Mtra. en Demografía. CRIM-UNAM

teruizp@gmail.com

En el Censo de 2010 se contabilizaron 147.9 mil mujeres nacidas entre 1910 y 1920, las HIJAS DE LA REVOLUCIÓN. Representaban 0.3% de la población nacional. 28% de ellas vivían en localidades rurales y seis de cada diez en ciudades. Más de la mitad sabían leer y escribir, y casi el 46% eran analfabetas. De las que habían asistido a la escuela, 88.5% contaba con educación Básica (57.7% Primaria incompleta, 31.1% Primaria completa, 5.9% Secundaria completa, 1% Secundaria incompleta y 2.3% estudios técnicos con Primaria terminada); cinco de cada cien tenían educación Media Superior, y otras cinco educación Superior; mientras que 1.6% no especificaron (INEGI: 2011).

En 1910, México contaba con una población cercana a los 15.2 millones de personas (7.5 millones de hombres y 7.7 millones de mujeres), con una composición etarea sumamente joven, 42% era población menor de 15 años, y los más viejos representaban a penas el 2% (Mendoza: 2010).  “La Revolución de 1910 significó una ruptura en la organización de la sociedad y constituyó un punto de partida de una nueva experiencia en el comportamiento de la población. Durante el periodo de lucha armada y de máxima violencia revolucionaria, 1910-1920, no sólo se detuvo el crecimiento de la población (disminución de los nacimiento), sino que ésta declinó en su número a consecuencia tanto de las muertes que dejó la guerra, como por el elevado número de defunciones ocasionadas por enfermedades infecciosas y parasitarias: la influenza española, brotes de tifo, meningitis, fiebre tifoidea y sarampión, por mencionar algunas (que debido a la escasa infraestructura médica se convertían en epidemias); y el volumen de población que en ese lapso emigró temporal o definitivamente a los Estados Unidos”(ibid). Hacia 1921 el número.de habitantes se contó en 14.3 millones (7.0 millones de hombres y 7.3 millones de mujeres); casi un millón menos que al estallido del conflicto.

Las Tasas de Natalidad se contrajeron en todo el periodo. Entre 1910-1914 nacieron 43.2 niños por cada mil habitantes, disminuyendo a 40.6 entre 1915-1919. Antes de esos años las tasas de natalidad variaban alrededor de los 46 nacimientos, y una vez vuelta la paz al país, tomó niveles de 45.3 en los primeros años (1920-1924). Respecto a la Mortalidad, antes del conflicto se estimaban Tasas alrededor de 33 personas por cada mil habitantes. Entre 1910-1914, se calcula que morían cerca de 46.6 personas por cada mil, aumentando a 48.3 de 1915-1919. En los primeros años pos-revolucionarios la mortalidad descendió a 28.4 (Alba: 1974).

De acuerdo con el Censo de 1921, para ese año habían cerca de 1.8 millones de niñas nacidas durante la Revolución Mexicana[1]. Se estima, que la Esperanza de Vida al nacer en 1910 para la población femenina era de 27.9 años, valor que aumentó a 34.7 años en 1920 (Zavala: 1992). Crecieron en un México en reconstrucción, predominantemente rural, pero en aras de alcanzar un crecimiento económico y estabilidad política que se traduciría en una serie de transformaciones educativas, sanitarias, y económicas que cambiarían las condiciones de salud, sobrevivencia y educación, de las generaciones futuras.

A partir de 1940, “la medicina moderna y los programas de salud pública empezaron a cobrar importancia. Se organizaron campañas de vacunación, de higiene pública, de prevención de enfermedades infecciosas, de erradicación del paludismo y la tuberculosis. Se construyeron redes  de agua potable y alcantarillado, centros de salud, clínicas y hospitales” (Zavala: 1992). La reducción de la mortalidad derivada de esas acciones, especialmente en los más pequeños, aumentó el promedio de hijos vivos por mujer, detonando el primer baby-boom del siglo XX. “Después de 1930 la mejoría en los sistemas de salud tuvo como consecuencia una elevación en las tasas de fecundidad. No solo las mujeres sobrevivían más a los embarazos y a los partos, además de ser más fértiles (al vivir en mejores condiciones de salud y atención médica), sino que además sus cónyuges tenían mayor sobrevivencia” (ibid), habiendo menos viudas y matrimonios más largos.

“Las mujeres nacidas antes de 1936, registraron una nupcialidad elevada y precoz, además de no llevar prácticas anticonceptivas. La fecundidad de las unidas antes de los 20 años era de alrededor de 8.4 hijos. En las localidades rurales la nupcialidad era más precoz que en el promedio nacional, con mayor proporción de mujeres casadas antes de los 20 años” (ibid).

En 1940, las Hijas de la Revolución, tenían entre 20 y 30 años. 56.4% estaban Unidas, 29.3% permanecían Solteras, 13.6% eran Viudas y 0.5% Divorciadas, aunque con datos censales de 1960 y 1970, se estima que solo 7.5% de esas mujeres estaban solteras alrededor de los 50 años de edad. El promedio de hijos nacidos vivos de estas mujeres en medios rurales fue de 5.7 y de 4.4 en ciudades. Pero se vislumbran serias diferencias matizadas por el nivel educativo. Por ejemplo, de las mujeres nacidas entre 1915-1919, las que no recibieron instrucción tenían alrededor de 5.9 hijos, las que tuvieron Primaria incompleta 5.02, con Primaria completa 4.7, con algo de Secundaria o Preparatoria 2.9, y con estudios Universitarios 3.2 (Alba: 1974). Este hecho se traduce en que las mujeres de las ciudades (básicamente) empezaron a usar tecnología anticonceptiva aún cuándo el resto no la habían incorporado a su vida sexual.

Estas mujeres no limitaban sus embarazos, y la probabilidad de seguir teniendo hijos permanecía elevada aún después de tener el sexto. La probabilidad de convertirse en madres fue cercana al 92%, y una vez alcanzada la maternidad, las probabilidades de tener al segundo, tercero o cuarto hijo estaban próximas al 90 por ciento. A partir del hijo de orden cinco las posibilidades de agrandamiento de la familia empezaba a descender, no obstante seguían siendo altas: por arriba del 80% hasta el séptimo, mayor al 70% entre el octavo y el noveno, y casi del 70% entre el décimo y el onceavo (Zavala citada por Alba: 1974, pág. 20). Cabe decir que las probabilidades de agrandamiento de la familia en medios rurales eran más altas que en las ciudades, reflejo sin duda del escaso o nulo control de la natalidad.

Para 1970, año en que las Hijas de la Revolución habían terminado su vida reproductiva, y las hijas de éstas y sus nietas (quizá) ya habían iniciado la suya, nuestro país sumaba una población total de 48.2 millones de habitantes. Suponiendo que la mayoría de ellas empezaron a ser madres entre los 15 y los 25 años de edad, se puede asumir que 82% de la población total era la descendencia heredada por las Abuelas que repoblaron al país, – salvo los que vinieron de otros países -.

Una experiencia muy cercana

Aún cuándo la esperanza de vida al nacimiento para las Hijas de la Revolución fue menor a los 35 años, en 1970 se contaron un millón 112 mil mujeres nacidas entre 1910 y 1920. Cifra que se contrajo a 746 mil en el Censo de 1990, y a menos de 150 mil en el de 2010. Yo conocí a Dolores Pantoja, nacida en 1917, una mujer que vivió por 98 años. Mi Tía-abuela. Libró los brotes de epidemias y enfermedades durante su infancia, y luego las consecuencias no deseadas de la maternidad en su juventud. Además de sobrevivir varios años más que su compañero de vida, haciendo caso a lo que dicta la demografía: las mujeres viven más que los hombres. Casada a los 20 años, se convirtió en madre al cumplir los 21. Le sobrevivieron 10 hijos, aunque a mí me contó que tuvo 18. El último de ellos llegó en su cumpleaños 55. Una mujer fuerte, alegre, y cariñosa, que desafió a las condiciones adversas de su tiempo y su espacio.

Consultas

Alba H. Francisco (comp.) (1974), La población de México. Centro de Estudios Económicos y Demográficos, COLMEX.

Mendoza García Ma Eulalia y Graciela Tapia Colocia (2010), Situación Demográfica de México 1910-2010, en La situación demográfica 2010, CONAPO

Zavala de Cosío María Eugenia (1992), Los antecedentes de la transición demográfica en México

[1] Dirección General de Estadística

Desigualdad en el Ingreso de los Hogares y pobreza en México

Act. Teresita Ruiz Pantoja

Mtra. en Demografía

CRIM-UNAM

teruizp@gmail.com

En esta ocasión quiero hablar de la Desigualdad del Ingreso de los hogares en México dividiendo la reflexión en dos apartados. En el primero, se presenta un resumen del Artículo publicado en la Revista Este País en abril de 2012 “La distribución del ingreso en México”, donde se hace un amplio análisis del tema. En la segunda parte se muestra con datos del INEGI cómo varió la desigualdad del ingreso en los hogares mexicanos por entidad federativa en 2012, y su asociación con los datos de pobreza.

[“…México es una nación con mucha riqueza. Ocupó el décimo tercer lugar en la lista de los países con mayor Producto Interno Bruto en 2010 con un billón de dólares. México tiene además, cuatro millonarios en la lista de los 100 hombres más ricos del mundo de la revista Forbes. De acuerdo con esta investigación, se ubicó en el lugar 21 en la lista de países con mayor número de personas “muy ricas”, con 114 mil 997 adultos que —en 2010— contaban con una riqueza mayor a un millón de dólares, lo que lo sitúa por arriba de Dinamarca, Finlandia y Hong Kong.

No obstante esos datos, de acuerdo con el CONEVAL[1] 81% de la población en 2010 eran pobres o vulnerables, es decir tenía una o más carencias sociales. El CONEVAL mide la pobreza de manera multidimensional, a partir de seis indicadores de carencia social: alimentación, educación, salud, seguridad social, calidad de la vivienda y servicios básicos en la vivienda. La población pobre o vulnerable en México tuvo, en promedio, 2.3 carencias sociales. Analizando con mayor detalle la alimentación de acuerdo con el CONEVAL, 25% de la población tuvo en 2010 inseguridad alimentaria, es decir, sufrió falta de alimento o tuvo poco alimento y de baja calidad, y por lo tanto llegó a experimentar hambre. Si se asume que la población con inseguridad alimentaria, no logra cubrir las necesidades energéticas mínimas y, por tanto, está desnutrida, México ocuparía el séptimo lugar con mayor número de personas con hambre en el mundo y el lugar número 27 en cuanto al porcentaje de personas que sufre este flagelo, empatado con Botswana, Camboya, Madagascar y Pakistán.

A partir de 1983 el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) ha levantado la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), sin embargo preguntar a las familias sobre su ingreso no es una tarea sencilla. Muchas de ellas, en especial las de los sectores más altos, no divulgan el monto de sus percepciones por temor a las autoridades hacendarias o por seguridad personal. Por ello, es muy probable que las encuestas que miden el ingreso familiar tengan un subregistro, y se declaren menos ingresos de los que realmente se perciben.

De acuerdo con los resultados de la ENIGH de 2010, el promedio de ingreso mensual por familia en México era de 12 mil 163 pesos. Si se distribuye a todas las familias mexicanas en 10 grupos iguales, ordenadas según su ingreso desde las que menos percibieron hasta las que más percibieron —lo que se conoce como “ordenar por deciles”—, el 10% más pobre, es decir el primer decil, tuvo una percepción media de 2 mil 149 pesos mensuales. En el otro extremo, el 10% de las familias más ricas —el decil más alto— tuvo una percepción promedio de 41 mil 927 pesos mensuales, casi 20 veces más que los más pobres. Entre los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México es el que revela la mayor distancia entre las familias que menos ganan y las que más ganan, por arriba de Chile, Israel, Turquía y Estados Unidos.

Al dividir al 10% de las familias más ricas en 10 grupos de igual tamaño, el 1% de las familias más ricas del país, poco más de 290 mil, tuvieron en 2010 un ingreso mensual de 101 mil 217 pesos, esto es, 47 veces más que el 10% más pobre. Entonces, si se corrige el ingreso declarado en las familias de la ENIGH, por medio del Sistema de Cuentas Nacionales, bajo el supuesto de que el subregistro depende del nivel de ingreso, la desigualdad aumenta. El ingreso del 10% de las familias más ricas crece de 41 mil 927 a 141 mil 100 pesos mensuales, lo que representa 66 veces más que el del 10% más pobre; y el ingreso del 1% más rico, es decir las 290 mil 613 familias más ricas de México, aumenta de 101 mil 217 a 359 mil 594 pesos mensuales (167 veces más que el ingreso del 10% más pobre). Los hogares cuyo jefe de familia es un alto directivo de gobierno o de una empresa privada perciben, una vez hecho el ajuste, 131 mil 215 pesos mensuales, en lugar de 44 mil 192 pesos mensuales (cifra original de la ENIGH, sin ajuste).

Al analizar la desigualdad global con las cifras corregidas por subregistro de las encuestas que se han levantado en México desde 1950, la tendencia es clara: México es un país con una fuerte desigualdad, que aumenta año con año. El coeficiente de Gini[2] se incrementó de 0.50-0.53 en los años cincuenta al 0.58-0.60 en los años sesenta, y llegó al rango de 0.62-0.64 en los años ochenta. No obstante, continúa aumentando para ascender al rango 0.61-0.65 en los noventa y llega al registro récord de 0.62-0.65 en los primeros años del siglo XXI.

La desigualdad se amplía en México por el incremento en el ingreso del 30% más rico, que suma 8.7 millones de familias. Los ingresos de este grupo representaron, en 2010, 83% del total. El resto de la población no solo tiene cada vez una menor participación en la economía nacional; los pesos que gana le alcanzan para menos bienes y servicios cada año. En los últimos años, la población ha sufrido al menos tres efectos: (1) el empleo precario, (2) la pérdida del poder adquisitivo, y (3) la eliminación de los subsidios … “].

Más datos en: http://estepais.com/site/2012/la-distribucion-del-ingreso-en- mexico/#sthash.YU5az9qv.dpuf

Según datos de la última ENIGH 2012, el índice de desigualdad en el ingreso de los hogares era de 0.440, menor a lo observado anteriormente. Sin embargo los contrastes y desigualdades en los niveles de pobreza en el territorio nacional obligan a diferenciar por zonas geográficas.

Las entidades con mayor concentración de los ingresos y por tanto mayor desigualdad en la riqueza, corresponden a San Luis Potosí, Campeche, Tabasco, Querétaro, Chihuahua, Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Zacatecas, con índices de Gini entre 0.470 y 0.500. Por otro lado, las entidades con menor desigualdad son Tlaxcala, Distrito Federal, Morelos, Colima, Coahuila, Quintana Roo, Baja California, Estado de México y Tamaulipas, con índices que varían entre 0.439 y 0.407.

De acuerdo con el CONEVAL, Chiapas, Guerrero y Oaxaca concentran la mayor proporción de población en situación de pobreza (más del 60%); en Zacatecas (54.2%) y San Luis Potosí (50.5%), al menos la mitad de la población tenía esa condición. En Tlaxcala a pesar de tener un menor índice de desigualdad que las anteriores, más de la mitad de su población es pobre (57.5%); seguida de Tabasco (49.6), Estado de México (45.2), Campeche (44.5), Morelos (45.3), Quintana Roo (38.3), Tamaulipas (38.3), Querétaro (36.8), Chihuahua (35.3) y Colima (34.3). En tanto que las entidades con los menores porcentajes en todo el país, son Baja California (30.2), Sonora (29.1), Coahuila (27.9) y el Distrito Federal (28.9) (CESOP).

Queda pendiente saber qué hay detrás de esa baja en el índice nacional de la desigualdad del ingreso que no se ve a simple vista. Los datos de pobreza señalan un país que lejos de mejorar, se sigue agravando, con casi la mitad de su población que no satisface sus necesidades básicas alimentarias y con alguna otra carencia social (el dato más conservador). En once de las 32 entidades al menos la mitad de su población es pobre y en otras siete, el porcentaje se encuentra entre 40 y 50 por ciento.

Un país dónde el decil más alto de la distribución del ingreso concentra un tercio de las percepciones de los hogares, el subsiguiente, 16% del ingreso, el que le sigue 11.8%, y a partir del séptimo hasta el primero, el porcentaje se vuelve decreciente y queda por debajo del 10% en cada uno. Realmente, ¿hay una redistribución del ingreso en beneficio de grandes sectores de la población, o solo es una falacia numérica?

Consultas:

http://estepais.com/site/2012/la-distribucion-del-ingreso-en-mexico/

Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP), Medición de la pobreza por entidad federativa 2012. En línea consultado: 19/junio/2015

[1] Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social

[2] Medida de desigualdad propuesta por el científico social Corrado Gini en 1912, que va de 0 a 1. A medida que el valor se aproxima a 0, la sociedad tiene igualdad en sus ingresos. Por el contrario, a medida que el índice se aproxima a 1, la distribución presenta una mayor concentración en el ingreso.